Este artículo se actualizó en mayo de 2023.
La conectividad define nuestra época: estamos conectados con el mundo y entre nosotros como nunca antes, y esto es posible porque los datos están disponibles de inmediato en más de un lugar a la vez. Pero ¿cómo ocurre realmente? Gracias a las API (del inglés Application Programming Interface, o interfaz de programación de aplicaciones).
Y aunque la industria electrónica aporta los requisitos previos de esta tecnología, sus propios procesos a lo largo de la cadena de valor siguen estando muy desconectados, lo que explica muchos de sus retos actuales.
Definición de las API
Una API es una interfaz que facilita la comunicación y la conectividad entre dos o más aplicaciones de software, como un «mensajero» que lleva su solicitud a un sistema y le devuelve la respuesta.
Piense en las previsiones meteorológicas: si busca «tiempo» y el nombre de su ciudad en Google, verá en la parte superior de la página un cuadro con las condiciones meteorológicas actuales. Como Google no elabora (todavía) sus propias previsiones, obtiene esta información de otro proveedor a través de API.
Así, las integraciones por API pueden llevar información concreta desde el lugar donde ya existe hasta el lugar donde las personas necesitan verla, al instante, sin tener que recopilarla a mano de distintas fuentes ni esperar a que llegue por otra vía. Los ecosistemas de software modernos se construyen en torno a las API y así impulsan el progreso mediante la automatización de los procesos empresariales y el intercambio de datos.
API frente a EDI
En la industria electrónica sigue siendo más habitual que las API el EDI (Electronic Data Interchange, intercambio electrónico de datos), el método estándar de intercambio de documentos que existe desde hace unos 50 años. El EDI funciona estableciendo una conexión entre solo dos partes, por lo que hay que crear individualmente todas esas conexiones 1:1 y asegurarse de que todas las partes tengan versiones compatibles y acepten las mismas directrices de transmisión. Esta forma de comunicación requiere intervención humana y los datos se almacenan en bases de datos separadas, lo que da lugar a un proceso bastante lento y laborioso.
Integrar API en el proceso de solicitud de cotización (RFQ), por ejemplo, tiene el potencial de aumentar la eficiencia de la cadena de suministro y crear una ventaja competitiva. Los datos de aprovisionamiento, como niveles de stock, plazos de entrega o precios de varios proveedores y distribuidores, pueden obtenerse automáticamente de una sola vez, actualizarse con regularidad de forma automática y compararse, sin necesidad de intervenir. Así, con unas pocas conexiones a otros sistemas ya existentes, un proceso manual y largo se vuelve más rápido y más preciso.

Un cambio de mentalidad
Las API son los bloques básicos de cualquier sistema del futuro que se comunique con fluidez con otros para intercambiar información a lo largo de la cadena de valor, y que a la vez deje a cada participante la capacidad de decidir qué se comparte y qué no. La disponibilidad de API permite transmitir información relevante en tiempo real de un punto a otro, en beneficio de todos los actores de la cadena de valor de la electrónica: desde el ingeniero de hardware, que puede obtener en su sistema ECAD los datos relevantes de los componentes seleccionados, hasta el responsable de compras, que puede consultar y evaluar en tiempo real la disponibilidad y los plazos de entrega de sus proveedores como parte de la gestión de las relaciones con los proveedores.
Cada vez más actores de la cadena de valor de la electrónica disponen de una API para intercambiar con sus partners datos relevantes para los procesos. En Luminovo integramos esta multitud de API en nuestras soluciones de software para fabricantes EMS, OEM y proveedores de PCB, recopilamos y procesamos todos los datos y los incorporamos a nuestros flujos de trabajo para que los distintos usuarios reciban la información adecuada en el lugar adecuado y en el momento adecuado.








